Vaquita – Last Chance for the Desert Porpoise

¿Cuál es la Solución?

¿Existe alguna esperanza para detener la disminución de la población de la vaquita marina?

¿Se puede alcanzar esto mientras se encuentra un equilibrio entre la conservación y las necesidades de las comunidades locales?

Como en el caso del baiji (el Delfín del Río Yangtze), el futuro de la vaquita no será más un asunto científico.
Estamos conscientes del problema, por lo tanto, la respuesta parece relativamente algo sencillo: las redes deben sacarse del agua. Lorenzo Rojas-Bracho resalta la necesidad de cuidar a los pescadores si es que se quiere cuidar a la vaquita. La prioridad más difícil es tener un plan comprensivo para acabar con las redes. Ésta es la única solución para la vaquita.
El gobierno de México está llevando acabo un plan para remover las redes de pesca del área de la vaquita, compensando a los pescadores con otras opciones de subsistencia y así exigir la remoción. El impacto de estas actividades en las comunidades pesqueras locales será importante, debido a esto, una parte vital del plan de conservación es monitorear a la vaquita marina a través del tiempo.

Los métodos acústicos son identificados como la mejor estrategia de monitoreo, ya que es difícil de identificarla visualmente (los grupos son pequeños, evitan los barcos y pasan muy poco tiempo en la superficie). Desafortunadamente, los métodos acústicos que se utilizan en la actualidad no son los adecuados para monitorear especies tan raras como la vaquita. El Instituto Mexicano de Ecología (INE) ha solicitado la colaboración y el apoyo de la comunidad científica internacional, incluyendo al Centro de Pesca Marino del Suroeste de la NOAA para desarrollar nuevos métodos de monitoreo acústicos autónomos.

En respuesta a esta invitación, científicos de Estados Unidos y México junto con expertos en acústica de Gran Bretaña, Estados Unidos y Japón, planearon y dirigieron un crucero de investigación en otoño de 2008.
El objetivo de este crucero era desarrollar, probar y calibrar un sistema de monitoreo acústico que pudiera cubrir una gran parte de la zona que habita la vaquita para detectar un incremento del 4% por año como un “crecimiento positivo” dentro de un periodo de 10 años (esto es un crecimiento de la población del 50%, si ocurriera el máximo de los índices de crecimiento.)